martes, diciembre 14, 2004

Vashti Bunyan.
Just Another Diamond.
Phillips 1970. Dicristina Star 2004.


“Just Another Diamond Day” el unico y maravilloso album de la folk-singer británica Vashti Bunyan. Fue publicado por Phillips en 1970. El tiraje, como es costumbre con los discos discretos y deslumbrantes, se agota a los pocos meses, inexplicablemente Phillips le da carta de retiro a la cantante y el disco queda como manjar exquisito para los coleccionistas de rarezas. Ya cotiza en ebay. No se consigue una copia orginal del disco por menos de 900 dólares. Hoy en pleno resurgimiento del folk psicodelico el disco vuelve a ver la luz, se re-edita, se remasteriza y se respeta el arte original, además de adherir un generoso libreto con letras y comentarios sobre la producción que hará las delicias de cualquier critico perezoso. El disco de la Bunyan, menudo tesoro, merece espacio de honor en cualquier repisa de discos que se respete. No vamos a hablar aquí de este disco como si fuera otra pieza menor del folk olvidada por la historia y rescatada por mera curiosidad, no, Just Another Diamond Day es, y lo digo sin miedo a exagerar, uno de los discos más frágiles y hermosos de la historia del folk, tiene 18 canciones y todas son tan bellas y delicadas que no sale a cuenta ni nombrarlas individualmente. Imaginen a Margo Guryan si hubiera tenido que grabar “Take A Picture” con solo una guitarra acústica y una flauta de pan, imaginen eso pero con letras infinitamente más poéticas y psicodélicas que hablan de ríos en cuyo cauce fluyen los colores del arco iris o de lombrices resplandecientes que emergen de la tierra cuando alguien esta triste. Todo el disco es la dulce y angelical voz de Vashti, el discreto rasgueo de la guitarra y esas encantadoras flautas de pan, algún tímido piano por acá y otro inspirado arreglo de cuerdas por allá (arreglos nada más y nada menos que de Robert Kirby, que trabajó para Nick Drake). Colaboraciones de primer nivel: Robin Williamson (The Incredible String Band) David Swarbrick y Simon Nicol (ambos de The Fairport Convention) y la impecable producción del legendario Joe Boyd (¡Nick Drake!) hacen de este disco un nuevo canon de belleza lleno de melodías con el halo fantasmagórico de un bosque encantado. Elude lo cursi y se apega en el lado más hermoso de la música, digamos que hablamos de ese lado de estrecha relación con la inocencia y la sensibilidad. Vashti Bunyan se crió en una granja en la zona rural de Inglaterra, por eso ese aire bucólico desde la portada y ese sonido tan cristalino que solo puede crear la ingenuidad. Yo me quedo con “Glow Worms” una canción tan frágil y pequeña como un copo de nieve o un haiku emotivo. Vaya, hasta parece que las hadas le han cantando nota por nota el disco al oído, ya sé que es trampa, pero con una voz tan bonita y un talento tan grande también es muy difícil que te salga un disco malo. Reedición del año para un disco de belleza inconmensurable.